Conocí a una mujer que se forjó al fuego – Una historia real.

Capítulo I – La vida le explotó en la cara

 

Meylin es una joven empresaria, esposa y madre de una pequeña princesa que acapara toda su atención, rebosa de amor cada vez que habla de su linda niña, de lo inteligente que es y lo rápido que está creciendo. Con todo y eso encuentra la manera de manejar su tienda en línea, los quehaceres de su hogar casa y hacer tiempo para llevar a delante sus proyectos artísticos, modelar y promover el talento local en Ciudad Bolívar, Venezuela, a través de redes sociales.

 

Parecía que a Meylin su destino la trataba con amabilidad, hasta que un día ¡BUM! Un Estallido le cambió la vida por completo en un instante. Ese ¡BUM! que la dejó desorientada, con un fuerte dolor y sin saber qué hacer, fue producto de una olla de presión que estalló hirviendo frente ella mientras reparaba algo especial para su familia en una noche cualquiera.

 

Esa explosión le quemó todo el pecho, dejando quemaduras de 1er., 2do. y 3er. grado en sus senos. En esta ciudad de Venezuela sólo existe un hospital con una unidad médica especializada en quemaduras, allá fue a parar Mey, fue allí donde recibió la atención que requería y donde le han realizado todas las cirugías de reconstrucción de piel que ha necesitado.

 

Hay algo de lo que no había sido capaz hasta hace poco, confesar que a raíz de estas quemaduras ella perdió una porción de su seno izquierdo, de hecho, aún le falta realizarse un par de procedimientos quirúrgicos más. La verdad es que su proceso de recuperación aún no llega a su fin.

 

El cristal más fino surge del fuego más intenso

 

Hoy a casi dos años de éste accidente Meylin nos ha mostrado una mujer fortalecida, renovada y forjada de nuevo por las vicisitudes de su vida. He leído varias veces sus publicaciones en las que nos cuenta su proceso personal de recuperación, en donde ha enfrentado sola y desarmada sus propias sombras, sus peores temores teniendo que ser fuerte para su pequeña princesa que aún no entiende el mundo de los adultos y sus realidades.

 

Retrato de Meylin un año después de sus quemaduras.

 

Ésta nueva mujer emerge forjada al fuego, y no precisamente desde lo metafórico, hablo de una chica real que se enfrentó a las más altas temperaturas sin estar preparada. Su historia resulta ser una de esas en las que la vida te otorga el título y luego conoces la carrera, su título, resiliencia.

 

Me complace saber que esa chica temerosa y llena de inquietudes ante la vida ya quedó atrás en el pasado, hoy es una mujer capaz de enfrentar cualquier reto y lo mejor es que está dispuesta a hacerlo. Es desafiante ante sus anhelos y no duda en conquistar sus sueños, ahora más que nunca con renovadas fuerzas.

 

Capítulo II – Yo estaba equivocado

 

Conocí a Meylin cuando ella tenía tan solo 22 años, no fue hace mucho tiempo en realidad, ella sigue siendo una jovencita que creció muy rápido.

 

Varias amistades me habían hablado de ella, una chica que estaba haciendo crecer su presencia en Instagram a través de su cuenta @soymeyoficial, promoviendo nuevas marcas y emprendimientos en la región. Me comentaban que tenía una forma muy particular de acercarse a los fotógrafos, comerciantes y emprendedores locales, algunos la consideraban una persona de la que había que tener cautela, sin embargo, alguien que no pensaba lo mismo me brindó la oportunidad de conocerla personalmente.

 

Ese día llegó gracias a @jhellenfotografa, quién no se deja llevar por las opiniones de los demás invitó a Meylin a reunirse con ella en mi estudio fotográfico, la invitación incluía una sesión de retratos y una breve entrevista para una nota en Instagram. Fue entonces cuando ésta dama de sonrisa gentil comenzó a contarnos su vida, sus proyectos y sus ganas de hacer el bien a donde quiera que va.

 

Autorretrato junto @soymeyoficial en nuestro primer encuentro.

 

A medida que avanzaba la entrevista revelaba su verdadera esencia, un talento innato para relacionarse cultivar amistades, unas ganas inmensas de convertirse en una influencia positiva para la sociedad desde las redes sociales. Nos contó media docenas de proyectos que estaba comenzando a preparar, tanto era su entusiasmo que no pudimos contener las ganas de apoyar varias de sus iniciativas.

 

Debo reconocer que no es ni de cerca la chica de la que me habían contado y definitivamente todas esas opiniones que tenían de ella son producto de un mal entendido del que no se dieron cuenta en su momento.

 

Primera sesión de fotos que le hice a Meylin. Un año antes de sufrir su accidente.

 

De aquella sesión de retrato guardo éstas fotos, son un precioso recuerdo de sus inicios en el modelaje la fotografía

comercial.

Capítulo III – Un punto de inflexión.

 

Recientemente he conversado con ella y me ha comentado que durante el tiempo que estuvo trabajando en impulsar marcas y nuevos emprendedores a través de sus publicaciones para Instagran y Facebook, ella descubrió que allá afuera hay gente buena, honesta y decidida a progresar en la vida, también descubrió otra realidad, y es que ella no sabía que el mundo está lleno de gente perversa que arrastra a otros a sus propias sombras.

 

Maeylin se ganó mi admiración por la forma en que ha contado su vida a lo largo de sus publicaciones, es honesta de principio a fin, auténtica y aprecia verdaderamente que le conozcan como realmente es. En un mundo digital donde la apariencia es la norma, su forma de sonreír ante las adversidades ha sorprendido a muchos lectores en sus publicaciones, y pues… No todos creen que estas historias puedan ser reales.

 

Retrato de Meylin realizado un año después de su accidente.

 

En esta conversación que tuvimos me confesó sobre su duda en volver retomar su proyecto de impulsar nuevas marcas y nuevos emprendedores de la ciudad, yo le he exhortado, una vez más, a seguir a delante, a seguir su pasión y confiar en que todo estará bien si elige mejor con quién trabajar en el futuro, total, la vida es muy corta para no arriesgarnos a cimentar nuestros propios triunfos.

 

Para ver el trabajo de Meylin en Instagram, Dale click aqui.

 

Si al igual que yo, ustedes, apreciados lectores, no quieren perderla de vista y ser testigos de sus éxitos, les invito a seguirla y la apoyarla, tal vez no son mis acostumbradas palabras cargadas de positivismo las que necesita oír, tal vez ese consejo personas como ustedes el que dé el empujón final a esta talentosa mujer forjada al fuego.

 

Gracias y hasta la próxima lectura.

Rodneal Nathaniel – @Orinoquense